
Un panadero deja la ciudad, se va al pueblito y revoluciona con la semana laboral de 4 días, 2.000 euros de sueldo y vacaciones de 10 semanas
"Trabajamos menos días, ganamos lo suficiente y compartimos lo que generamos", resume el empresario.
Jean-Pierre Delboulbe es un exingeniero de 52 años que trabajaba para la constructora Vinci en París. Cansado de su trabajo, el hombre decidió reconvertirse en panadero y crear una panadería en un pueblito francés llamado Castelsagrat.
En declaraciones a la agencia de noticias AFP, Delboulbe ha recordado que "cuando trabajaba en París solo tenía cinco semanas de vacaciones para poder ver a mi familia y a la de mi esposa".
Por ello, en su panadería, llamada Louboulbil, ha decidido revolucionar el modelo laboral actual. El empresario ofrece unas condiciones laborales nada habituales: una semana laboral de 4 días, 2.000 euros netos de sueldo y vacaciones de 10 semanas.
Y los resultados son bastante buenos. La compañía ha derivado en una cooperativa agrícola que produce 300 toneladas anuales de pan. Para su elaboración se utiliza trigo cultivado en la propia localidad de Castelsagrat.
Una buena prueba del éxito de la innovadora iniciativa empresarial de Jean-Pierre Delboulbe es que los productos de la panadería se distribuyen en un total de 17 mercados regionales entre Toulouse, Cahors, Agen y Montauban.
En cuanto al modelo de funcionamiento de la panadería, el empresario francés ha afirmado que "podría decirse que somos una empresa anárquica, pero en el sentido de que hay mucha libertad".



