
Joan Vall: "A las compañías se las obliga a auditarse, pero el 90% de los ayuntamientos no lo están"
A menudo, la labor de los censores jurados se ve con recelo, a pesar de que su actividad resulta fundamental para insuflar confianza en el tejido económico. Al final, depende de ellos creer o no creer en los números de una empresa. En esta entrevista, Joan Vall, presidente del Colegio de Censores Jurados de Cuentas de Cataluña, reivindica su cometido y pasa revista a la situación del sector, empezando por la voluntad del Gobierno de modificar los límites de auditoría de las empresas.
¿Qué puede suponer el anteproyecto de ley que prepara el Ministerio de Economía?
Los límites de auditoría hace mucho tiempo que no se tocan. El proyecto ómnibus del Gobierno quiere eliminar carga administrativa y las patronales están haciendo bastante presión para actualizar estos límites, que se quieren subir un 25% tanto a nivel de activos como del importe neto de la cifra de negocio. Algunos informes dicen que esto podría evitar la auditoría a unas 4.000 empresas. Esto afectaría sobre todo a las pequeñas y medianas empresas, porque al subirse los límites de auditoría ya no será obligatorio que auditen sus cuentas.
¿Da por hecho que si una empresa no tiene obligación no visará sus cuentas?
En el sector tenemos la esperanza de que se seguirán haciendo de forma voluntaria. Entendemos que si han estado auditados durante todos estos años, la carga administrativa para nosotros no es una carga administrativa, al contrario, porque unos honorarios de auditoría puede representar sobre una facturación de una compañía el 0,01%. En España no tenemos asumida la cultura de la voluntariedad como en los países nórdicos.
¿Cree que se terminará aprobando en la situación actual?
A nivel parlamentario hay más preocupación por otros temas que están sobre la mesa y, por tanto, todo está muy parado a nivel legislativo. Puede que cuando haya más estabilidad política y parlamentaria se apruebe. Creo que no tiene retorno. Hace diez años que no se actualizan estos límites y seguramente se aprobará.
4.000 sociedades no son tantas, ¿no?
No, pero dentro del sector puede hacer daño. En el colegio tenemos más de 200 firmas adheridas, pero las seis grandes quizá auditen el 75% de la facturación. El otro 25% está atomizado en pequeñas y medianas empresas. En este sentido, en el sector creemos que habrá una concentración de firmas por las empresas que dejarán de auditarse. Además, somos una profesión regulada y cada vez nos piden mayor transparencia y rendición de cuentas. Hay más pressing por parte de las instituciones para que haya una concentración porque cada vez se piden más controles de calidad.



